Monitoreo de residuos de la pesca deportiva en la Reserva de Biosfera Parque Atlántico Mar Chiquito

Alentadores resultados 

En el último semestre del 2017 se colocaron 24 colectores en el Paseo de los pescadores de Mar
Chiquita para mejorar el estado de conservación de diferentes especies de aves marinas y reducir
el grado de contaminación de la Reserva de Biósfera Parque Atlántico Mar Chiquito. A casi seis
meses de instalados los colectores de residuos, los resultados son realmente alentadores.

Investigadores del Grupo Vertebrados del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMYC-
CONICET, UNMdP), en colaboración con investigadores de la Facultad de Ciencias de la Salud y
Servicio Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata, pusieron en marcha un proyecto
donde trabajaron la problemática de los residuos marinos-costeros dentro de la Reserva de
Biósfera Parque Atlántico Mar Chiquito.

A principios del mes de mayo, integrantes del proyecto de investigación se reunieron con Carlos
Ronda, intendente de Mar Chiquita, con el fin de discutir los resultados de los primeros meses de
monitoreo de residuos; resultados que se concentran en un informe técnico inédito entregado al
municipio de dicho partido realizado por Germán García y Juan Pablo Seco Pon, ambos
investigadores adjuntos de CONICET Mar del Plata.

Durante la reunión los investigadores solicitaron al intendente el compromiso de la gestión en la
limpieza continua de dichos cestos; realizada hasta el momento por el grupo de investigación. Por
su parte, el intendente mostró un compromiso absoluto en comenzar desde el Municipio con la
limpieza y mantenimiento de los colectores. Además, se acordó la instalación de futuros cestos
para residuos comunes. “Es muy importante haber trabajado desde un principio de manera
multidisciplinaria, abordando no sólo el eje biológico del problema, sino el social y educativo”,
afirma García.

El proyecto desde el inicio tuvo como objetivo trabajar de manera multidisciplinaria. El equipo
estuvo integrado por biólogos de la conservación, sociólogos y diseñadores gráficos, y contaron
con el apoyo del Banco Galicia (Fondo para la Conservación Ambiental, FOCA), la Agencia Nacional
de Promoción Científica y Tecnológica, la Universidad Nacional de Mar del Plata y la Municipalidad
de Mar Chiquita.

En relación a la información cuantitativa reportada por los investigadores se puede observar que
durante los primeros cinco meses de monitoreo se extrajeron de los cestos cerca de 300 kilos de
residuos, de los cuales más del 70 por ciento de los mismos provenía de la pesca deportiva. Se
contabilizaron más de 900 bolsas con restos de carnada, 104 kilos de monofilamento (tanzas y
líneas de pesca), y más de 200 anzuelos. “Fue sorprendente el número de anzuelos recuperados
en los colectores; estos artefactos no sólo son sumamente peligrosos para la fauna del lugar, sino
también para los usuarios en general de la Reserva”, explica Seco Pon.

“Observamos durante el desarrollo del proyecto que existe una puja de intereses entre los
pescadores, operadores de pesca, vecinos autoconvocados y biólogos de la conservación por la
convivencia con las especies de aves y fauna en general que ocupan la Reserva”, agrega García.
Estos intereses necesitaron ser puestos en común a la hora de lograr una acción en concreto que
garantice, en parte, mejorar el estado de conservación de algunas de las especies en conflicto que
utilizan la Reserva de Biósfera Parque Atlántico Mar Chiquito. “Los resultados obtenidos durante
los primeros cinco meses de análisis son alentadores, y podrían contribuir de manera significativa
a disminuir la contaminación en uno de los humedales más importante de la costa Bonaerense”,
concluye Garcia.