La jornada legislativa en el Honorable Concejo Deliberante de Villa Gesell terminó este lunes en un escenario de violencia y máxima tensión. Lo que comenzó como una sesión ordinaria para tratar, entre otros temas, el Presupuesto Municipal 2026, derivó en una denuncia penal por privación ilegítima de la libertad y agresiones físicas contra ediles de la oposición.
El clima se caldeó cuando los bloques de la oposición, integrados por La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y UVG votaron en contra del proyecto de Presupuesto presentado por el Ejecutivo. Esta decisión provocó la reacción inmediata de los representantes del Sindicato de Trabajadores Municipales presentes en el recinto, quienes consideran que la aprobación de dicha herramienta es indispensable para la recomposición de sus salarios.

Ante la escalada de insultos y el ingreso de manifestantes a zonas restringidas, la presidencia del cuerpo decidió pasar a un cuarto intermedio. Sin embargo, la sesión nunca pudo ser retomada y el orden del día quedó suspendido por falta de garantías de seguridad.
Tras la votación, el concejal Adrián Domínguez, del bloque SOMOS UCR, fue interceptado y agredido físicamente por un grupo de personas. La situación obligó a los concejales opositores a refugiarse dentro de sus despachos, donde permanecieron encerrados y custodiados por efectivos policiales hasta pasadas las 21:00 horas, mientras en el exterior el hostigamiento continuaba.
Fuentes legislativas confirmaron que ya se ha radicado una denuncia penal por los delitos de privación ilegítima de la libertad, agresión física y hostigamiento. Desde los bloques agredidos manifestaron un enérgico repudio a la violencia, señalando que «la labor legislativa no puede estar sujeta a la coacción física ni a las amenazas».
Por su parte, el Sindicato de Trabajadores Municipales emitió un comunicado de carácter urgente bajo el lema «Con el sustento de los trabajadores no se especula». En el texto, los representantes gremiales calificaron el rechazo al presupuesto como un «golpe directo al bolsillo» y una «disputa partidaria» que toma como rehenes a los empleados municipales.
En respuesta a lo ocurrido, el gremio convocó a un cese de actividades y movilización para este martes 5 de mayo a partir de las 10:00 hs, en defensa de lo que consideran una «dignidad salarial» vulnerada.
A pesar de que el sindicato calificó el encuentro como una «sesión extraordinaria», se trataba de una sesión ordinaria que debió ser interrumpida. Hasta el momento, no hay fecha confirmada para la reanudación del debate legislativo, mientras la ciudad observa con preocupación el quiebre del diálogo institucional y el avance de la violencia en el ámbito público.




