Mar Chiquita estrenó la primera escuela pública sustentable

Unos 6000 neumáticos, botellas de vidrio y plásticas y más de 14.000 latas de aluminio, todos ya utilizados, son parte de la materia prima que junto a cemento, tirantería de madera, troncos y cartón dieron forma a la estructura de 300 metros cuadrados

Emocionada, Marta Graciela Pizzo se seca las lágrimas con un pañuelo descartable. “Ámenla, respétenla, quiéranla”, pide quien fue la directora desde fines de los 70 y durante 14 años en el edificio original, a la vera de la ruta 11. “La amamos, la respetamos, la queremos”, le afirma Karina Cando, que hoy está al frente de esta misma Escuela Primaria N° 12 y a quien le toca afrontar el trascendental cambio que es mudar alumnos, docentes, directivos y un renovado proyecto pedagógico a la que es la primera sede educativa pública “100% sustentable” de todo el país

Unos 6000 neumáticos, botellas de vidrio y plásticas y más de 14.000 latas de aluminio, todos ya utilizados, son parte de la materia prima que junto a cemento, tirantería de madera, troncos y cartón dieron forma a la estructura de 300 metros cuadrados. Esa superficie cobija tres aulas, dos baterías de baños y una vidriada y amplia galería con huerta incluida, todo con iluminación abastecida por paneles solares, repartidos en el techo, y condiciones para mantener temperaturas de 18°C a 25°C durante el año y sin necesidad de equipamiento climatizador adicional.

“La obra comenzó el 1° de marzo y ya está inaugurada gracias a la colaboración de 500 voluntarios, varios de los cuales llegaron desde otros países solo para colaborar y ser parte del proyecto”, explicó a LA NACION Juan Pablo Méndez, responsable de comunicación de Tagma, la ONG uruguaya que canalizó este proyecto que tiene un antecedente del otro lado del Río de la Plata, con otra escuela sustentable en Jaureguiberry, partido de Canelones.

La EPB N°12 recibe a sus alumnos cada día en la sede que está a 1000 metros del peaje del acceso a Mar Chiquita. Ese mismo edificio, por la tarde -y pronto a tiempo completo-, funciona como anexo de la escuela secundaria de la vecina localidad de Mar de Cobo.

La inauguración del espacio se vivió ayer como una verdadera fiesta. Se acercó toda la comunidad educativa y también vecinos. “Me gustaría tener 20 años menos para trabajar y ser parte de esto”, reconoce Luisa Llano, jubilada docente. “Unos traían facturas, otros venían a ayudar y entre otros les organizamos una pollada para todos los que trabajaron en la obra”, describieron Lita y Juan Carlos Díaz, que llevan 45 años de residentes part time en Mar Chiquita.

La obra contó con la asistencia técnica y presencia de Michel Reynolds, creador de la bioarquitectura. Dio academias a quienes iban a ser parte de los trabajos y los formó además para que el mensaje de cuidado ambiental vaya más allá del edificio. Leonardo Juan Sardi, que tiene tres hijos, participó de corrido desde el primer día. “Se trabajó antes con los chicos en este tema y quedamos grupos de embajadores, encargados de integrar esta escuela con la comunidad”

En esta nueva sede, a la brevedad, sumarán una biblioteca, salón de uso múltiples y un aula más aprovechando la estructura de la que era cancha de paddle del camping comunal, cuyas tierras donó el municipio. El intendente Carlos Ronda destacó el compromiso de este distrito con la ecología. Dijo que con esta inauguración “se está cumpliendo un sueño” de la población de Mar Chiquita, donde ya hay más de 40 casas con construcción natural.

El financiamiento logrado por Tagma y su par local, la ONG Amartya, se completó con aportes de empresas privadas como Unilever, DirectTV y Disney. Las instalaciones están listas y los alumnos de la EPB N° 12 se mudarán a este espacio en poco menos de dos semanas.

Las aulas exhibían muestras de mesas y sillas realizadas en cartón. También experiencias de hidroponía, bombas de semillas, pluviómetros caseros y más materiales vinculados con un proyecto educativo que hace hincapié en el cuidado ambiental y el compromiso de sustentabilidad. La directora Cando reconoció la excelente respuesta y compromiso de todos los alumnos: “Estos chicos van a salir de aquí con un mensaje que ayudará a cuidar la Tierra y tener para todos un mundo mejor”, destacó.