MADARIAGA: LAS REDES SOCIALES MOLESTAN AL PODER

Es sabido que desde la campaña presidencial en estados unidos de Barak Obama, con el conocido sistema “web 2.0”, las redes sociales influyen y determinan las conductas y las acciones de las personas.

No hay empresa que no publique en las redes. No hay candidato que no difunda sus propuestas en las redes. Los gobiernos, se relacionan con sus electores por las redes. Las noticias vuelan por las redes.

“Si no estás en Facebook, no existís” suele escucharse.

Pero también, desde el otro lado del mostrador, las redes son un canal importante de expresión del tipo común.

Le da voz al que no la tiene. Le permite al ciudadano, expresar sus ideas, y reclamarle públicamente al empresario, al medio de prensa, al candidato y al gobernante.

Se podría pensar que bien usadas, son un canal moderno de comunicación, que acerca la distancia entre representantes y representados.

Pero, como sucedía antes de esta innovación, la política no siempre usa bien esta arma.

En campaña, todo es risas, globos y alegría. Pero luego, las puertas se cierran. Las opiniones no son escuchadas y las críticas molestan.

Tal parecería ser la situación en General Madariaga, municipio pequeño de la 5º sección electoral, con casi 20 mil habitantes

Gobierna Carlos Esteban Santoro, de Cambiemos desde 2015. Y fue ratificado en la elección de medio término con más del 50% de los votos.

Según testimonios recogidos entre sus adherentes y sus adversarios, podríamos decir que el último triunfo lo ensoberbeció. Ya no tiene el mismo trato con sus vecinos, se muestra irritable a las críticas periodísticas, e intolerante ante las expresiones de los vecinos.

Hace pocos días, un vecino, Carlos Román Lujan, lo denunció en la UFI descentralizada Nº 8 de esa localidad, por amenazas.

Lujan expresó críticas a la gestión, marcando deficiencias en sitios puntuales de Madariaga. Alcantarillas sin terminar, calles en mal estado, nada distinto de lo que hacen cientos de pobladores del distrito.

Al concurrir al Palacio Municipal, el pasado 17 de abril, para realizar un trámite común, fue increpado por el Intendente Santoro, quien sin mediar palabra le dijo “QUÉ BUSCAS DE MÍ, QUE QUERÉS DE MÍ?, LA PRÓXIMA VEZ QUE VEA UNA PUBLICACIÓN TUYA, TE CAGO A TROMPADAS” (SIC).

En la denuncia, Lujan asegura que era la primera vez que veía al intendente cara a cara, que nunca había tenido trato, y que hay testigos de la amenaza (que están indicados en la UFI Nº8)

Finalmente, el denunciante teme, como es lógico, que desde el poder, el Intendente cumpla con su amenaza, tanto sea de manos propias, o de su estructura de gobierno. También refiere que esta situación ha trastocado su normal ritmo de vida, ya que tuvo que alterar conductas y acciones, propias de un vecino común que es agredido por el poder.

Hasta aquí la descripción de los hechos.
Que pretende Lujan? una disculpa pública. Que de no efectuarse, dejara sentado en sede judicial, más elementos del mal accionar del Intendente.

 

Que esperamos que pase desde este medio?
Que se entienda que la amenaza, el patoterismo, la intolerancia no son propias de un gobernante. Que un Intendente no es un barrabrava. Y que a partir de esta publicación, la policía bonaerense, conducida por Ritondo, le provea seguridad.

Es mucho pedir, considerando que es lo mínimo que debe hacerse, y que ambos funcionarios pertenecen al mismo espacio político?

Seguiremos de cerca la evolución de esta denuncia, ya que se aplica aquel axioma de “Pueblo chico, infierno Grande”