La Justicia del Departamento Judicial Dolores dispuso la interrupción inmediata de todas las actividades motorizadas en el sector conocido como La Frontera, en el partido de Pinamar, luego del grave accidente que dejó internado a Bastián Jerez, un niño de ocho años.
La medida cautelar suspendió competencias, pruebas de habilidad, picadas y cualquier evento recreativo con camionetas 4×4, cuatriciclos, UTV, motos y otros vehículos similares, al considerar que existía un peligro concreto y reiterado para quienes concurren a la zona, especialmente niños y adolescentes.
La decisión fue adoptada por el Juzgado en lo Civil y Comercial N°4 de Dolores, cuyo juez suplente, Félix Adrián Ferrán, en el marco de una acción de amparo promovida por Pablo Julián Martínez Carignano, exdirector ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
En la presentación judicial se advirtió que desde hace años se desarrollan maniobras riesgosas y competencias sin autorización ni supervisión, en un espacio donde también circulan peatones, familias y menores. Según se consignó en el expediente, estas prácticas provocaron heridos y víctimas fatales.
Desde la Justicia se remarcó que el argumento municipal de no intervenir por tratarse de un predio privado resultó inválido frente a un escenario de riesgo. El magistrado recordó que los gobiernos locales deben ejercer el poder de policía para regular y controlar actividades que puedan afectar la seguridad pública.
Asimismo, el juez sostuvo que la aplicación de multas no alcanza cuando existen antecedentes de la magnitud registrada en esta zona costera. La resolución se apoyó en el principio de prevención del daño y en la obligación estatal de actuar de manera anticipada ante riesgos de consecuencias graves o irreversibles.




