Ante una multitud, volvió Cristina y arrancó Alberto

Cristina Kirchner volvió a donde había estado hace 4 años, antes de “convertirse en calabaza” aunque vaticinando que le pedirían que vuelva. Allí, repasó que los cuatro años de gobierno de Macri “fueron muy duros para tantos” por el “trabajo, la pobreza y el hambre”, pero también para quienes “fueron objeto de persecución” y “se nos buscó que literalmente desapareciéramos como seres humanos, casi, a través de la humillación y la persecución”.

Abogó porque los dirigentes políticos “entiendan” con “generosidad y humildad” que “no todo empieza y termina en uno”, sino “al contrario, uno es más grande cuando es parte de un todo”, en referencia al Frente de Todos.

Y por último le dirigió unas palabras al Presidente y le señaló que “tiene por delante una tarea muy dura” porque Cambiemos “le ha dejado un país devastado, tierra arrasada”.

A su turno, Alberto aseguró esta noche que “los únicos privilegiados” en su gobierno serán los débiles, los excluidos, “los que no tienen trabajo y quienes pasan hambre”.

Junto a la vicepresidenta, habló a una multitud en la Plaza de Mayo desde un palco frente a la Casa Rosada y aseguró que ambos “estamos representando a los que padecen, a los que sufren, a los que se quedaron sin trabajo, sin escuela, a los que deambulan en esta ciudad buscando el techo de un banco para pasar la noche”.

Recordando las banderas del peronismo, juró unidad para siempre y, como lo había hecho en su mensaje ante la Asamblea Legislativa, el presidente enfatizó que “en la Argentina que se viene se terminaron los operadores judiciales, los operadores de la inteligencia, los jueces en los que se expresan esos operadores y los linchamientos mediáticos que todos los días soportamos” y poder tener así “un sistema judicial que no nos avergüence”.