Partido Justicialista Bonaerense: sólo con voluntad no alcanza.

En medio de innumerables reuniones, en busca de la unidad de la mayor fuerza de oposición al gobierno de Mauricio Macri, a lo largo y ancho del país, el justicialismo bonaerense, conducido por Gustavo Menéndez, ha puesto en marcha “Incluir”, el Instituto de Formación Política del partido, generando acciones de capacitación dirigencial, con herramientas para formar cuadros pensando en ganar en el 2019.

Incluir ha comenzado a recorrer el interior de la provincia para generar los debates necesarios y poder así fortalecer la comunicación y el trabajo junto a todos los bonaerenses, bajo la dirección de Francisco Echarren, mandamás de Castelli.

Ante la espiral inflacionaria, los tarifazos, la desocupación, el acuerdo con el FMI, basar toda la acción política en Incluir, tiene sabor a poco.

Los bonaerenses, acaso los más golpeados por la crisis, requieren de sus representantes acciones concretas para frenar las consecuencias del ajuste, más que tertulias de dirigentes.

Hoy el peronismo de la provincia de Bs As sufre la intromisión del poder de cambiemos, en sus intentos de reorganización.

Es, casi un secreto a voces, que la Gobernadora seduce a más de un dirigente del Conurbano, pensando en un espacio amplio, en la construcción de una alternativa superadora a Macri. También es conocida la férrea oposición de importantes dirigentes.

La grieta del PJ bonaerense, nos sólo no se cierra sin que es cada vez más amplia, para satisfacción de María Eugenia Vidal, que mira con ansias el 2019, pero también se prepara para su reelección, como plan B.

 

En esta puja, y estando a cargo de Incluir, quien fuera funcionario de Vidal, parece que la puja la van ganando los dialoguistas.

Y está muy claro, que eso no ayuda. Como dicen en el barrio “así no llegamos”.