Lo que inició como una reunión tras la jornada laboral derivó en un escándalo institucional en la ciudad bonaerense de Ayacucho. Tres efectivos de la Policía de la Provincia —un hombre y dos mujeres— protagonizaron un incidente que incluyó destrozos, gritos y una intervención policial con un desenlace cinematográfico.
Según fuentes del caso, el grupo se dirigió a un hotel de la zona luego de compartir bebidas. Sin embargo, el encuentro se tornó violento debido a una presunta disputa de celos. Los ruidos de botellas rotas y los gritos obligaron a los empleados del establecimiento a dar aviso al 911.
La sorpresa de los uniformados que acudieron al llamado fue total al identificar que los infractores eran sus propios colegas. En un intento de fuga frustrado, una de las mujeres fue reducida en los pasillos. El dato más impactante surgió al confirmarse que uno de los agentes que realizaba el procedimiento era el esposo de la mujer detenida.
Pese a la situación personal, el efectivo cumplió el protocolo y procedió al arresto por alteración del orden público. La fuerza analiza ahora sanciones administrativas y el pase a disponibilidad de los involucrados.




