En el peronismo de General Lavalle, la UNIDAD, no es con TODOS.

 

Así como se dice, con razón, que el trabajo es un ordenador social, el cronograma electoral es un ordenador de la política.

Con todo lo que está haciendo -o deshaciendo- Mauricio Macri y su correlato provincial, Vidal, este año se planificó, por los ideólogos del poder; en base a tres pilares: La judicialización, la división del peronismo y el repunte económico.

La decisión anticipada de Cristina Fernández de postular a Alberto Fernández, tiró por la borda los planes de Macri-Peña-Duran Barba.

Se desarmó el espacio Argentina Federal (el reino de las vanidades), tembló la coalición con la UCR y finalmente, el senador Pichetto, fue invitado a ser vice de Macri. La judicialización fue un pelotazo en contra y la economía se sigue derrumbando.

Si bien el peronismo se venía imponiendo en las elecciones provinciales, la nueva fórmula generó adhesiones de gobernadores, sindicalistas, movimientos sociales, sectores empresariales y en la última semana, la incorporación del Frente Renovador, con Sergio Massa a la cabeza. En política, la unidad altera las matemáticas. Dos más dos, no necesariamente es cuatro. Suele ser más.

Así las cosas, en la Quinta Sección Electoral, TODOS los sectores están encolumnados tras la unidad.

Pero, en General Lavalle, pareciera que no.

Han salido publicaciones y reportajes que así lo demuestran.

Por un lado, se están reuniendo la actual Diputada nacional Marcela Passo, el ex intendente (destituído) Guillermo Marchi y Fernando Llera, último candidato de UC, en el 2017. Y anunciaron la unidad total del peronismo local.

La pregunta del millón, sería: ¿Y el hacedor fundacional del Partido Justicialista de Lavalle?

Para los poco memoriosos, Jorge Osvaldo Goicoechea, ganó las elecciones en 1995 y gobernó por 12 años. Fue Secretario de Gobierno Provincial y también Senador por la quinta sección electoral. Pero además, siempre en el marco de la “unidad”, impulsó a Guillermo Marchi y a Marcela Passo, para que lo sucedieran. Su gestión, transformó la ciudad, a punto de llegar a tener desocupación cero. Hoy por hoy, dejando de lado ese apotegma del peronismo, la lealtad; es ignorado en el armado político.

Por caso, citar que la Diputada Passo aseguró que este es el momento exacto para que “todas las fuerzas políticas y los dirigentes políticos opositores cedamos protagonismos, ambiciones personales, todo por el beneficio del pueblo, que nos está demandando a gritos que hagamos algo”.

También, desde la proclama falsa de unidad, se dice “Tenemos que confesar que fueron muchas las idas y vueltas, hasta lograr un acuerdo de unidad, que coordinara todas las diferencias, y pensamientos de cada uno de los sectores Peronistas de Lavalle. Aclarando que la piedra en el zapato, que impedía a este proyecto encaminarse, fue el ex senador Osvaldo Goicoechea (El Vasco), quien pretendía una subordinación casi mesiánica hacía el, de las tres fuerzas políticas que conforman este frente”.

Paradójicamente, todos resaltan la idea del “renunciamiento personal”, pero a la hora de poner la mesa, todos esperan la “bendición” de “los de arriba”.

La política es el arte de lo posible. Equilibra las tensiones en una sociedad dividida.

¿Cuál es el miedo de la unidad total real? ¿Cuál es el problema de intentar el consenso? ¿Cuál es el temor de competir en una PASO?

¿O será, tal vez, el miedo a las encuestas? Porque como las brujas, no existen, pero que las hay… las hay. Y le dan muy bien al Vasco.

¿No será que ese sector de la “unidad incompleta” no se anima a sumar a Goicoechea, por aquello de no morder la mano de quien te dio de comer?

Por otro lado, quien se frota las manos, es el intendente Ponte. Y no estamos diciendo, que tenga algo que ver esto. Pero…

Faltan pocos días para la presentación de los candidatos.

La Unidad, tan ansiada, pero tan poco buscada, se resolverá de tres maneras: prima el sentido común y hay consenso, se dirime en las PASO, o se acatan las decisiones de los comandos de campaña, y todos deberán encolumnarse, detrás de quien mejor mide: Jorge Goicoechea.

El sábado, sabremos el final de esta historia. Historia que dejará a algunos en la gloria, y a otros en el cuadro de los responsables de una nueva frustración.