EL RADICALISMO EN CAMBIEMOS 2. RICARDO ALFONSIN

Hace pocos días publicábamos en este medio, un análisis sobre la constitución de la alianza CAMBIEMOS, y el rol que el centenario partido radical cumplía en ese espacio.

Finalizaba la nota mencionando el debate interno en la UCR. “… En el interior, en los municipios, la discusión es generacional. Los viejos dirigentes aplauden o critican con los dientes apretados. Pero hay una nueva generación de militantes y dirigentes radicales, la generación de 40 años, que entiende que Cambiemos, es la nueva expresión política de los tiempos actuales, y un espacio desde donde el radicalismo puede construir futuro.”

En esta oportunidad conversamos con Ricardo Alfonsín, sobre este particular, quien respondió con su habitual franqueza y vehemencia.

“Yo creo que hay muchos jóvenes muy viejos, y muchos viejos muy jóvenes en este partido. Creo que hay viejos sin ninguna idea, que hay jóvenes sin ninguna idea, creo que hay muchos que ni siquiera conocen a la Unión Cívica Radical, que simplemente definen su pertenencia por la negativa, “no somos peronistas” pero no saben muy bien que es el radicalismo. La verdad que no veo a los jóvenes recorrer las provincias, recorrer los distritos, como hacen algunos dirigentes, para tratar de conversar con los radicales. En todo caso, sería bueno que hicieran algunas encuestas para ver quiénes son los que mejor expresan a la Unión Cívica Radical y su ideario. Yo estaría dispuesto a acompañarlos. Pero eso requiere un trabajo muy intenso, muy sacrificado y con mucho desinterés personal. Espero que lo hagan…”

Le preguntamos cuál cree que debería ser el rol de la UCR en CAMBIEMOS.
“… Yo creo que el partido debe hacerse cargo de las diferencias, debe ser fiel a su ideario. Hace tiempo que yo no veía una conducción partidaria y un conjunto de dirigentes importantes del partido, tan desvinculados de la militancia de base, de los afiliados y de lo que es el pensamiento y la ideología de la Unión Cívica Radical. Por eso te decía, yo no divido entre jóvenes y viejos. Yo divido entre radicales convencidos, fieles a su ideario y radicales que están más preocupados por su carrera política, sean jóvenes o viejos… pero no se puntualmente a quien te referís…”
Le damos como ejemplo a Abad o Mosca, y enfáticamente responde: “…Mosca no es radical, es del PRO… por eso, que los midan con encuestas. Yo estoy dispuesto a promover toda la renovación, pero que laburen, que trabajen y que demuestren que son radicales en serio y que no simplemente se identifican con el partido por la negación. Queremos tener la certeza de que sepan qué es ser radical, que estén comprometidos con las ideas que le dieron nacimiento al radicalismo…”
“Insisto que la división no es entre jóvenes y viejos. Los jóvenes con los que me reúno, saben de esto que te digo. Hay otros con los que no tengo trato, que no sé. También hay viejos que primero son gorilas más que radicales. Como puede ser que haya radicales que hayan estado en el Frente para la Victoria, y ahora están en lo que el imaginario colectivo identifica como su antítesis, en el PRO? Eso significa que desde el punto de vista ideológico no tienen muy claro qué es el radicalismo…

Si su padre viviera que diría?
“No, no sé qué diría. Yo les digo a los que hacen esa pregunta que se abstengan de responder, porque seguro que se van a equivocar (alude a Luis Brandoni) y por otro lado sería mejor preguntar que hubiera hecho Alfonsín si en estos dos años hubiera sido presidente del Comité Nacional (hoy ese cargo lo ocupa el gobernador de Mendoza, Cornejo). Estoy seguro que no hubiera acompañado muchas de las decisiones, porque no tienen nada que ver con lo que la UCR piensa. El viejo era un hombre muy respetuoso, muy democrático. Hubiera tratado de discutir, de escuchar, que le explique la Juventud porque creen que son radicales, cual es el rol del partido, cual es la razón de ser, que pretenden del país… No solamente que le expliquen a la sociedad no solo lo que no quieren, sino que es lo que quieren, porque eso es un partido político. Sino pasa, como ocurre en el plano individual, cuando se dan problemas de inmadurez psicológica e intelectual, que las personas saben lo que no quieren, pero tienen problemas para identificar lo que si quieren…”

Le comentamos, que desde afuera se ve un radicalismo desteñido, que cree que obtuvo poder, que ese poder es propio, pero que en realidad no lo tiene.

“…El Partido ha perdido vocación de poder, lo que tiene es vocación de merodeador del poder, y yo creo que nosotros tenemos que recuperar esa vocación, a ver si todavía creen que hemos recuperado poder… no gobernamos, gobierna el PRO, tener algunos diputados, algunos concejales, algunos intendentes, no es ejercer el poder. Yo creo que están equivocados, y recuerdo esa frase de Seneca cuando decía que nunca hay vientos favorables para el que no sabe adónde va. Incluso, Terminamos con los que pensamos distinto, y nos vamos a enfrentar con los que pensamos igual…”

Finalmente, dejo un enorme saludo para el Dr. Leandro Alonso, a quien dice querer muchísimo, por ser un verdadero radical, que se identifica con el Partido por la positiva.

Respecto de Flavia Delmonte, dijo no conocerla.